Suculentas de interior: para quienes no tienen mano con la jardinería

Si lo tuyo no es conservar una planta viva en casa durante mucho tiempo o, por la falta de tiempo, no puedes dedicar unos minutos a tu espacio verde, lo tuyo son las suculentas de interior. Las plantas suculentas (del latín succulentus, que significa: «jugoso» o «sustancioso» ) son aquellas en las que algún órgano está especializado en el almacenamiento de agua en cantidades mayores que las plantas sin esta adaptación. Su adaptación les permite mantener reservas de agua durante períodos prolongados, y sobreviven a los largos períodos de sequía en climas áridos. De ahí que necesiten un mínimo de cuidados. Os dejamos algunos consejos de jardinería para tener estas plantas en casa.

Tipos de suculenta

Dentro de esta categoría entran plantas como el aloe vera, sansevieria, jade, suculenta cebra o siempreviva. Son ejemplos de esta familia vegetal que nos podemos encontrar con poca dificultad y que adornan muchísimo el interior de los hogares.

Dentro de casa, pero ¿dónde?

No todas las suculentas son de interior, también las tenemos de xterior, pero si vuestra planta tiene predominación de tonos verdes y amarillos, ¡estáis de suerte! Estamos hablando entonces de suculentas de interior. En este caso, aunque no necesitan abundante agua, sí que necesitan estar cerca de un foco natural de luz indirecto. Lo ideal es una estancia con temperatura media y abundante iluminación, que no sea ni la más fría del hogar, ni la más cálida.

Es apropiado colocar las suculentas en macetas pequeñas y se pueden combinar varias plantas en las macetas. Las raíces de este tipo de plantas no son de gran tamaño y así no hay demasiado sustrato que acumule humedad.

Las suculentas de exterior presentan tonos morados en sus hojas. / Pixabay

Cuidados de las suculentas de interior

No te pases regando, a lo mejor estás acostumbrado a otro tipo de plantas, pero las suculentas, al igual que los cactus, no necesitan abundante agua. Pueden obtener agua de la humedad del ambiente y retenerla para satisfacer sus necesidades. En las estaciones cálidas es suficiente con regarlas cada semana y en las estaciones más húmedas cada dos o tres semanas. Los expertos recomiendan ponerlas en macetas con orificios para que se drene el exceso de agua. Comprueba que la tierra de la maceta está totalmente seca antes de regarla.

Usar un sustrato específico para este tipo de plantas también ayuda, puesto que elimina el exceso de agua para que no se pudran las raíces con abundante humedad. Otra opción es mezclar el sustrato con arena para crear un suelo apto para este tipo de suculentas de interior en casa.

Receta para conseguir que tu suclenta florezca

Esta no es nuestra, pero os dejamos con una receta de Panorama.mx para crear un abono casero que acelere el proceso de floración de las suculentas. ¡Tomad nota! Será necesaria media taza de arroz y cuatro cáscaras de huevo. Después de tostar el arroz en una sartén, tritúralo junto a las cáscaras de huevo hasta que no queden grumos y pásalo por un colador para quitar todos los residuos.

Puedes usarlo como polvo sobre la tierra o incluso añadirlo a un litro de agua y utilizarlo como agua para regar las suculentas. Eso sí, con una vez al mes que utilices este preparado es suficiente o dos en caso de la primavera y el verano. El arroz es rico en vitamina D, calcio, fibra, hierro, tiamina y riboflavina, por lo que es un gran nutriente para las plantas de estas características.

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