Conoce tu calefacción para ahorrar ahora que viene el fresquito

Los españoles no conocemos lo suficiente nuestros equipos de climatización, lo que nos hace perder mucho dinero en los meses de mayor frío. Aprender los principios básicos de cómo funciona la caldera o los radiadores que tienes en tu vivienda puede ser la diferencia entre permitirte un capricho o no estas Navidades.

Cuando hace frío, hace frío, y en algunos momentos, usar la calefacción es indispensable pero de ahí a derrochar energía queriendo volver a los meses de verano en que andábamos por casa en camiseta de tirantes hay un trecho. Sobre todo cuando llega la temida factura de la calefacción.

El post de esta semana no trata de convertirte en un experto en calderas y radiadores. Simplemente aprender a evitar los errores más habituales y empezar a integrar algunas buenas prácticas en su uso doméstico.

Entre la lista de caros deslices se encuentran:

1 – No purgar los radiadores: lo que provoca que el agua caliente no circule bien por el circuito, repartiendo mal el calor y obligándote a subir el termostato para alcanzar la temperatura que ya podrías disfrutar con menos consumo.

2- No hacer limpiar una vez al año de tu caldera: estas revisiones no solo garantizan tu seguridad y la de los tuyos y otros accidentes, sino que además detectan averías en estadios tempranos -cuando su reparación es más sencilla y barata- y optimizan tu equipamiento para funcionar mejor gastando menos.

3- Tener todos los radiadores abiertos siempre: si hay habitaciones que no usas de forma habitual, no compartas con ellas el esfuerzo que tu caldera y tu bolsillo hacen juntos por calentar el resto de la casa. Cierra el o los radiadores de dicha estancia, así como la puerta, y recorta de un plumazo una parte considerable de tu consumo energético.

4- Poner la calefacción solo a ratos, pero muy alta: este error es de los que más caros te pueden salir. La temperatura ideal para calentar tu casa está en torno a los 20° C (16° C para dormir). A partir de estas cifras, cada grado de más en tu termostato aumenta tu gasto energético y tu consiguiente factura un 7%. Mejor, mantén una temperatura estable y moderada durante más horas y evítale sofocos y arreones a tu caldera. Ahorrarás muchísimo.

Con estos pequeños consejos ya conoces un poquito mejor a tu calefacción y estás listo para empezar a ahorrar ahora que llega el fresquito.

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