5 Remedios naturales para eliminar el moho del baño

El moho del baño es una de las cosas más antiestéticas que te puedes encontrar en casa. Pero es que, además, detrás de esas líneas negras que se apoderan de las juntas de los azulejos existe un riesgo para la salud, especialmente si eres asmático o alérgico.El magazine de Casas te deja esta semana 5 remedios naturales para eliminar el moho del baño.

1. Cómo eliminar el moho con bicarbonato de sodio

Este gran absorbente de la humedad solo necesita ser disuelto en un vaso de agua y aplicado con pulverizador sobre la silicona afectada. Después, frota con un cepillo pequeño.

2. El poder antimoho del vinagre

Al contrario que con el bicarbonato, es mejor aplicarlo directamente sin diluir para que no pierda su concentración ácida. Déjalo hacer efecto durante un rato y frota con energía.

3. Ácido bórico para combatir el moho

Puede que lo conozcas también como bórax. Se trata de esos polvos desodorantes que se colocan en pies y calzado, confiando en su poder antifúngico.

La proporción adecuada para que ejerza su efecto en las juntas de tu bañera es de un vaso de bórax por cada litro de agua. Aplicas, dejas actuar y enjuagas bien con agua. Eso sí, hazlo con el baño bien aireado y no lo dejes al alcance de niños o mascotas, porque su ingesta es tóxica.

4. Aceite del árbol del té contra el moho

Es, desde luego, una solución más cara que el resto, pero también muy útil gracias a las propiedades antihongos de este producto natural. Pon una cucharada en un vaso de agua y repártelo con ayuda de un paño para que penetre correctamente entre las juntas. Deja actuar sin necesidad de enjuagar.

5. Agua oxigenada

Su poder no se restringe a la eliminación de bacterias exclusivamente. Además, es capaz de matar el moho sin generar gases tóxicos durante el proceso. Solo necesitas pulverizar allá donde hayan proliferado estas humedades y dejar actuar, al menos, un cuarto de hora. Después, un cepillito te ayudará a devolver la blancura a las juntas.

Hay otras opciones eficaces y económicas que también tendrás en casa, como la lejía o el amoníaco. Pero estas tienen el inconveniente de atacar, también, al yeso que sustenta el diseño de los azulejos. Por eso, si optas por estos dos componentes químicos, hazlo en cantidades reducidas y nunca los mezcles entre sí, o crearías vapores muy tóxicos.

Si te ha gustado el artículo, te ha resultado útil o conoces a alguien a quien le puedan servir estos trucos y consejos comparte este post.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *